Que tal mis estimados lectores CGL, en este artículo veremos algunas de las técnicas básicas mas usadas dentro de los ritmos afro-cubanos como el mambo, la salsa y el cha-cha-chá.
Por algún tiempo yo estuve tocando con diferentes grupos de música variada, de esos que suelen tocar en fiestas… y claro como era de esperarse cuando llegaba la hora del “bailongo” (baile)
solíamos tocar canciones de salsa, merengue, cha-cha-chá, calipso y demás ritmos que están de moda por estos lugares caribeños. Durante mucho tiempo investigué en
Internet ejemplos para poder interactuar en este tipo de música, ya que viniendo de un a escuela “rockera” no tenía ni idea de que hacer para acoplarme a estos ritmos, y adivinen
que!... encontré muy poca información. La mayoría esta orientada a teclados, bajo y tres cubano instrumentos que difieren bastante de una guitarra. Ya hace mucho tiempo que dejé de
tocar en ese tipo de grupos y hasta hace poco di con la respuesta que en esos tiempos estuve buscando con tanto anhelo. Quizás para aquellos lectores del norte y el centro del país les parezca
extraño intentar integrar estos ritmos a la guitarra eléctrica debido a que están más acostumbrados a escuchar una lira “blusera”, “rockera”, “jazzera” o
incluso “country”, pero nunca una “salsera”; sin embargo aquí en el sur del país este tipo de ritmos predominan mucho más que los anteriores y estoy seguro
que los guitarristas de por aquí apreciarán bastante esta contribución. En todo caso, para aquellos que tienen un cierta aversión hacia el aprendizaje de este tipo de ritmos,
recuerden que el gran maestro Carlos Santana tomó mucho de esto para perfeccionar su estilo. Ahora sin mas “choro” ¡vamos a lo que venimos!
El mambo es un ritmo mas rápido de lo que normalmente estamos acostumbrados, y es por eso que el tiempo de 4/4 se convierte en 2/2. Todos los siguientes ejercicios pueden ser practicados en el
viejo y conocido 4/4 para que te puedas acostumbrar para así posteriormente usar el tempo de 2/2. Ante todo recuerda, este es un ritmo “bailable” por lo que debes mantener un tiempo
estable y tocar lo mas relajado posible.
Para empezar tenemos una progresión sencilla y bastante común: I – ii. En este caso utilizaremos los acordes de C y Dm. Si estas practicando esta pequeña progresión
con algún amigo y deseas hacer una improvisación sencilla te recomiendo utilizar la escala de C o Am (o sus respectivas pentatónicas).

Ejercicio # 1 |
|
 |
A continuación tenemos la misma progresión pero ahora con mas movimientos.

Ejercicio # 2 |
|
 |
Ahora tenemos la progresión i-iv

Ejercicio # 3 |
|
 |
Ahora esta misma idea la enfocaremos a la progresión I-ii en D. Nota que estamos haciendo un decremento cromático.

Ejercicio # 4 |
|
 |
Ahora tenemos la misma progresión iv – i pero con Bm.

Ejercicio # 5 |
|
 |
La progresión I-IV-V es casi casi la piedra angular del estilo Afro-Cubano. Chécate los siguientes 2 ejercicios que son diferentes variaciones de la misma progresión; ahora intenta
tu cambiarle la tonalidad utilizando la misma progresión. En este caso utilizamos D-G-A-D.

Ejercicio # 6 |
|
 |

Ejercicio # 7 |
|
 |
Bueno hasta aquí llegamos con estos “licks" de ritmos afro-cubanos (en todo caso debí haberlos llamado “montunos”), espero hayan sido de su agrado y para todos
aquellos que disfrutan de ese feeling “santanero" (de Carlos Santana he!, no de la Sonora Santanera… aun que también podría ser) o para aquellos “guitarros” eléctricos
que desean interactuar mas en grupos donde ritmos como la salsa y el mambo se predominan.