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Hola amigos de CGL a pesar de que el Ska en tierras chetumaleñas,
afortunada o desafortunadamente, en años recientes ha invadido
las mentes de los asiduos participantes de las limitadas tocadas en nuestra
ciudad con guapachozos ritmos, siempre se ha mantenido de manera un poco
paralela, pero sin tanto ruido, el no tan popular movimiento del metal.
Iniciaré desde donde mis neuronas me permitan
recordar, que fue hace unos 10 años aproximadamente, y de antemano
ofrezco disculpas porque seguramente omitiré muchas cosas importantes
gracias a la amnesia temporal.
La primera tocada de metal “en forma” que
recuerdo fue la realizada en el conocido Restaurante-Bar “Los Cahuamos”,
la banda principal era los conocidos Forgotten Son de Mérida, que
deleitó a los aún no acostumbrados oídos chetumaleños
con un muy sabroso Death Metal de la vieja escuela, y puedo recordar las
primeras gotas de sangre derramadas en el “mosh”, “slam”,
etc, que se armó. En este período de tiempo, el metal en
la ciudad estaba representado, con mucho orgullo y pocos seguidores, por
la banda Merot quienes tocaban un Black Metal sencillo pero “llegador”
y que en sus buenos años lograron tocar en otras ciudades, como
Mérida (la meca del metal peninsular), y a lado de bandas de renombre
como los mencionados Forgotten así como también como con
los mismisimos Disgorge (Querétaro). Otras bandas respaldaban a
los Merot en ese entonces: (o talvez desde mucho antes), nombres como
Miseria y Blasfemia nos recuerdan buenas tocadas en donde se disfrutaba
principalmente de covers del, en ese entonces, pupular género llamado
“Trash”.

A mediados de los 90, y bajo el control de una conocida
Asociación llamada Unión de Ruidos, el metal perdió
presencia en la ciudad, surgiendo en su lugar muchos otros géneros
como el grunge, punk y por supuesto, el ska. Esto fue muy bueno porque
el número de bandas locales aumentó, así como también
las tocadas “al parque”. Pero lamentablemente el metal quedó
rezagado. Una tocada en el teatro Minerva surge en medio de este obscuro
período del nuestro obscuro movimiento: Lacrimae con su primero
disco Uncommon Sense of Divinity, a finales ya de los 90´.
Muchas bandas de metal digamos “moderno”
(hardcore, rap trash, o rap metal) surgieron en este lapso y las ya legendarias,
entre ellas Merot sufriendo muchísimos cambios de integrantes,
seguían entre vivas y muertas, es extraño, pero uno de sus
integrantes era el dirigente de la Asociación que organizaba el
mayor número de tocadas en la ciudad pero nunca se preocupó
por mantener vivo el movimiento.

A principios del 2000, continúan surgiendo bandas
del género, dos de las más destacadas fueron Spiritual Dimensions
(Black Metal) y Requiem (Hardcore), y su importancia se debe a que por
fin, en sus pequeñas y maleadas mentes, comienza a surgir la idea
de crear espacios dedicados casi de manera exclusiva el Metal. La idea
de la tocada “al parque” no fue eliminada porque nunca pretendieron
aislarse de la realidad que se estaba viviendo en el “rock”
de la ciudad.
Por su parte, Spiritual Dimensions organiza la tocada
llamada “música para las masas”, que aunque presentaba
variedad de géneros mantenía una tenencia cargada hacia
un mayor número de bandas de metal. Réquiem, Necrosis, Spiritual,
Polvo, eran algunas de los nombres del line up de dicho evento. Y por
otro lado, la banda PIG, formada por algunos ex miembros de réquiem,
retoma la llamada tocada casera para dar vida de nuevo al movimiento metalero.
Los localmente conocidos Kabra Fest corrireron a cargo de ellos. Invitados
de Spiritual Dimensions en asociación ya con los PIG nos visitaron
bandas como Anal Impalament (Cancún), Per Tenebras (Mérida),
Tottenkpof (Merida), Lapsus (Mérida), Minutes After Death (Cancún).
El correr de la historia desintegra las bandas Spiritual
Dimensions y PIG, surgiendo Eslevor (Brutal Death Metal) quien continúa
con la idea de tocadas casi exclusivas de Metal, contagiado de la devastante
experiencia obtenida en sus tocadas por Mérida, Cancún y
Campeche en donde compartieron escenario con bandas nacionales e internacionales
como Raped God (DF) y Terrorist (Argentina), y de donde recibieron la
brutal energía de la banda de esos lugares (eso mismo deseaban
para Chetumal).

Más adelante, ya en colaboración con la
banda Ork, se realizan tocadas en donde sobre salen los nombres de Mastema
(Ciudad del Carmen), Cursed (cd del carmen), Lacrimae (Merida), Difer
Nom Basta (Cancún), Rots Of Root (Tamaulipas).
Ya para nuestros días el metal tiene un poco más
de presencia en la ciudad, pasando de tocadas con un número de
50 gentes, a unas 300 en las ultimas que se han realizado en locales como
la CROC, y por supuesto bandas de varios estados de nuestra península
y de la república. Somos pocos pero “bien locos” y
pronto habrá más.
Realmente deseo, que siga creciendo más y más, manteniendo
siempre su esencia, porque:
“El metal es para gente selecta”
Por: V.C.
Abril 22 del 2005
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